
Combina áreas sobre uno y dos hilos
Sitúa ambas escalas en una cuadrícula de hilos común. Sobre uno hay el doble de posiciones por lado que sobre dos a igual tamaño.
201 guías y procesos

Sitúa ambas escalas en una cuadrícula de hilos común. Sobre uno hay el doble de posiciones por lado que sobre dos a igual tamaño.

Elige acceso, soporte y área de trabajo juntos. Un pie sostiene el bastidor, no sustituye el montaje ni garantiza tensión adecuada.

Alinea urdimbre y trama antes de apretar. Ajusta todo el borde uniformemente en vez de tirar de una esquina hasta tensar una cuadrícula torcida.

Planifica posiciones antes de añadir relieve. Protege zonas terminadas y evita aprisionarlas bajo el aro.

Prueba visibilidad, presión y retirada en la tela real. Una marca que desaparece sin bordado puede quedar bajo puntos densos.

Comprueba que retirada y tratamiento convengan a tela, hilos y adornos. Borda una muestra completa antes de cubrir el proyecto.

Elige una transferencia visible probada para la superficie. En pelo puede necesitarse soporte temporal para que las líneas no desaparezcan.

Estabiliza a tamaño relajado y prueba la elasticidad útil tras bordar. Un bordado denso puede limitar movimiento incluso sobre tela elástica.

Sigue la secuencia de retirada antes de calor u otro acabado. Prueba marcas expuestas y bajo los puntos.

El pespunte vuelve al extremo del punto anterior para formar línea continua. Acorta los puntos en curvas cerradas.

Mantén el hilo al mismo lado de la aguja. Cambiar de lado modifica la torsión y distingue estos puntos emparentados.

El punto partido atraviesa el hilo anterior en vez de pasar al lado. Usa hebras que puedan dividirse regularmente.

Los bucles enlazados forman líneas; los sujetos individualmente forman margaritas. Controla tamaño por colocación, no apretando.

Coloca el hilo visible sobre el diseño y fíjalo con pequeños puntos transversales. Cada hilo cumple una función distinta.

Identifica la estructura requerida sin fiarte de nombres intercambiables. Puntos decorativos espaciados y bordes cortados densos requieren cosas distintas.

Añade un segundo hilo alrededor o entre los puntos base sin perforar continuamente la tela. La dirección determina el dibujo superficial.

Adapta grosor y longitud a los espacios más pequeños. Prueba tamaño real; ampliar oculta curvas cerradas y huecos estrechos.

Puntos cortos siguen mejor curvas cerradas. Trata una esquina como extremo deliberado, no la redondees con un punto largo.

Planifica dirección y limita recorridos largos. Los puntos largos sin soporte se enganchan; quizá convenga dividir una forma ancha.

Mantén relleno dentro del contorno final y cúbrelo con una capa definida. La altura exige espacio al montar y planchar.

Escalona extremos para que las filas se integren visualmente. Sigue la forma sin crear fronteras rígidas entre tonos.

Controla densidad con separación y longitud. Varía dirección evitando filas accidentales si buscas dispersión uniforme.

El francés usa vueltas; el colonial, un recorrido en ocho. Practica cada uno sin compensar un nudo flojo apretando más.

Ajusta la longitud enrollada al tramo y usa una aguja cuyo ojo pase bien por las vueltas. Sujeta la espiral al extraerla.