
Punto corrido, pespunte y punto de tallo: compara recorridos
Sigue el hilo sobre y bajo la tela para elegir una línea discontinua, continua o acordonada.
56 guías y procesos

Sigue el hilo sobre y bajo la tela para elegir una línea discontinua, continua o acordonada.

Sostén la tela base uniformemente y deja que el hilo se asiente sin deformarla.

Compara cobertura con longitud y densidad reales. Más hebras añaden volumen y pueden agrandar agujeros.

Separa hebras individualmente antes de reunir las necesarias. Deja soltar la torsión para que queden paralelas.

Elige una longitud que soporte pasadas sin deshilacharse ni enredarse. Telas ásperas e hilos delicados pueden requerir tramos cortos.

Ajusta el ojo al conjunto de hebras. Un enhebrador ayuda a introducirlas, pero no hace adecuado un ojo demasiado pequeño.

Alinea urdimbre y trama antes de apretar. Ajusta todo el borde uniformemente en vez de tirar de una esquina hasta tensar una cuadrícula torcida.

Planifica posiciones antes de añadir relieve. Protege zonas terminadas y evita aprisionarlas bajo el aro.

Estabiliza a tamaño relajado y prueba la elasticidad útil tras bordar. Un bordado denso puede limitar movimiento incluso sobre tela elástica.

El pespunte vuelve al extremo del punto anterior para formar línea continua. Acorta los puntos en curvas cerradas.

Mantén el hilo al mismo lado de la aguja. Cambiar de lado modifica la torsión y distingue estos puntos emparentados.

El punto partido atraviesa el hilo anterior en vez de pasar al lado. Usa hebras que puedan dividirse regularmente.

Los bucles enlazados forman líneas; los sujetos individualmente forman margaritas. Controla tamaño por colocación, no apretando.

Coloca el hilo visible sobre el diseño y fíjalo con pequeños puntos transversales. Cada hilo cumple una función distinta.

Identifica la estructura requerida sin fiarte de nombres intercambiables. Puntos decorativos espaciados y bordes cortados densos requieren cosas distintas.

Añade un segundo hilo alrededor o entre los puntos base sin perforar continuamente la tela. La dirección determina el dibujo superficial.

Adapta grosor y longitud a los espacios más pequeños. Prueba tamaño real; ampliar oculta curvas cerradas y huecos estrechos.

Puntos cortos siguen mejor curvas cerradas. Trata una esquina como extremo deliberado, no la redondees con un punto largo.

Planifica dirección y limita recorridos largos. Los puntos largos sin soporte se enganchan; quizá convenga dividir una forma ancha.

Mantén relleno dentro del contorno final y cúbrelo con una capa definida. La altura exige espacio al montar y planchar.

Escalona extremos para que las filas se integren visualmente. Sigue la forma sin crear fronteras rígidas entre tonos.

Controla densidad con separación y longitud. Varía dirección evitando filas accidentales si buscas dispersión uniforme.

El francés usa vueltas; el colonial, un recorrido en ocho. Practica cada uno sin compensar un nudo flojo apretando más.

Ajusta la longitud enrollada al tramo y usa una aguja cuyo ojo pase bien por las vueltas. Sujeta la espiral al extraerla.