
Por qué se afieltra la lana: humedad, movimiento, escamas y control
Entiende por qué la lana sin tratar se densifica de forma irreversible y cómo cambia el riesgo al tratarla.
10 guías y procesos

Entiende por qué la lana sin tratar se densifica de forma irreversible y cómo cambia el riesgo al tratarla.

Elige acabado húmedo, rociado o vapor según etiqueta y muestra; da forma con suavidad y seca con apoyo.

Lee por separado temperatura, movimiento, secado y planchado. La pieza debe respetar el componente más sensible al tratamiento.

Prueba el tratamiento completo, incluida la posición de secado. Mide en seco sin suponer que la forma mojada se mantendrá.

Guarda la labor limpia y seca con etiquetas, lejos de luz fuerte y humedad persistente. Apoya piezas pesadas en vez de colgarlas de puntos estrechos.

Anota materiales exactos, colores, lotes, cuidados probados y dónde está el hilo de reserva. Separa instrucciones de etiqueta de tratamientos ensayados.

Pasa cabos por recorridos adecuados sin encoger el tejido. Prueba la fijación en el hilo real antes de cortar cerca.

Sostén toda la pieza mojada y alinea costuras sin forzar motivos más allá de sus medidas probadas. Mide seca y sin alfileres.

Guarda materiales, cambios y cuidado probado junto a restos etiquetados.

Evalúa bordes planos, uniones y contacto con el suelo además de repeticiones.