Guía
Agujas de bordar: adapta la punta y el ojo a la labor
Compara agujas crewel, de tapicería y chenille por punta, ojo, cuerpo, tela e hilo, no solo por el nombre.

Elige el camino por la tela
El bordado de superficie suele perforar la base y necesita una punta afilada. El trabajo contado pasa normalmente entre hilos visibles o por agujeros existentes; una punta roma evita dividir la tela. La aguja debe abrir un paso suficiente para el hilo sin dejar un agujero permanente.
Tres familias útiles
Las agujas crewel o de bordar tienen punta afilada y ojo alargado para algodón divisible, seda o lana fina sobre telas cerradas. Las de tapicería combinan punta roma y ojo grande para punto de cruz, cañamazo y técnicas contadas. Las chenille conservan un ojo largo y grande, pero con punta afilada, para atravesar fieltro, lana, denim o tejido cerrado con hilo grueso o cinta.
Los números dependen de la familia
En muchas familias, un número mayor indica una aguja más fina, pero los rangos cambian. Compara tipo, diámetro, ojo y punta, no solo el número. Desecha una aguja doblada o áspera antes de dañar hilo o tela.
Cambia el perfil en la figura para compararlas.

Figura interactiva
Compara punta, ojo y cuerpo
Cambia de familia para ver qué paso abre la aguja al hilo.